Rayos X Digitales
Tecnología para un diagnóstico más completo
Nuestro servicio de radiología permite detectar fracturas, enfermedades óseas, alteraciones pulmonares y múltiples patologías con imágenes de alta calidad.
La radiografía es el primer paso cuando tu mascota cojea, se cayó, la atropellaron o de pronto no apoya una pata. También cuando tose, respira raro o se cansa antes de lo normal: el tórax cuenta mucho en una sola imagen, porque ahí se ven a la vez los pulmones, la silueta del corazón y la tráquea.
Al ser digital, la imagen aparece en segundos y puede ampliarse y ajustarse en pantalla sin repetir la toma. Eso importa por dos razones prácticas: se necesitan menos disparos para conseguir la placa correcta, y el veterinario puede acercarse a una zona concreta —el borde de una vértebra, una línea de fractura fina— sin perder definición. Además queda archivada, así que al mes siguiente se compara el antes y el después de verdad, no de memoria.
El estudio dura pocos minutos. Lo habitual es tomar al menos dos vistas del área, porque una sola proyección puede esconder justo lo que se busca. Tu mascota tiene que quedarse quieta unos segundos; cuando el dolor o el nervio lo impiden, valoramos contigo una sedación suave para que la postura sea correcta y no haya que repetir.
Los rayos X también sirven para buscar cuerpos extraños tragados, revisar cadera y articulaciones en razas propensas a displasia, y controlar cómo consolida una fractura. Vemos las imágenes contigo y te explicamos qué muestran antes de que salgas de la consulta.
Ideal para
- Traumatismos
- Cojeras
- Fracturas
- Enfermedades respiratorias
- Evaluaciones ortopédicas
- Cuerpos extraños
Beneficios
- Imágenes digitales de alta definición
- Diagnóstico rápido en la misma visita
- Apoyo directo para decidir el tratamiento o la cirugía

