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Consulta Veterinaria General

Atención personalizada para cada mascota

Nuestros médicos veterinarios realizan una valoración completa del estado de salud de tu mascota, identificando posibles enfermedades, elaborando un diagnóstico y estableciendo el tratamiento más adecuado según sus necesidades.

Cada consulta es un espacio para resolver tus dudas con calma: te explicamos qué encontramos, qué opciones de tratamiento tiene tu mascota y por qué las recomendamos, antes de empezar cualquier procedimiento.

La valoración recorre a tu mascota de principio a fin: peso y condición corporal, temperatura, frecuencia cardíaca y respiratoria, auscultación de corazón y pulmones, palpación del abdomen, revisión de piel y pelaje, oídos, ojos y boca, y una mirada a cómo se mueve. Muchos hallazgos importantes aparecen en esta revisión de rutina, en mascotas que llegaron por un motivo completamente distinto.

Buena parte del diagnóstico, sin embargo, la aportas tú. Desde cuándo pasa, si cambió algo en la comida o en la casa, cómo está bebiendo y orinando, si duerme distinto, si dejó de hacer algo que antes hacía. Los animales no describen síntomas y compensan el dolor durante semanas, así que lo que notas en el día a día suele ser la primera pista real. Vale la pena venir con eso pensado, y con fechas si las recuerdas.

En mascotas sanas, un control al año permite comparar contra sí mismas y detectar tendencias: un peso que sube despacio, un diente que empezó a acumular sarro, un soplo nuevo. A partir de los siete años conviene pasar a dos controles anuales, porque a esa edad los cambios ocurren más rápido y el margen para actuar temprano es más corto.

Si hace falta ampliar con laboratorio, radiografía o ecografía, lo hacemos aquí mismo y te explicamos por qué antes de pedirlo. Y si tu mascota ya viene tratada por otro veterinario, trae lo que tengas: fórmulas, exámenes previos y el carné de vacunas nos ahorran repetir pasos.

¿Qué incluye?

  • Evaluación clínica completa
  • Revisión de signos vitales
  • Diagnóstico inicial
  • Plan de tratamiento personalizado
  • Recomendaciones médicas

Beneficios

  • Atención cercana y sin apuros
  • Diagnóstico oportuno que previene complicaciones
  • Recomendaciones claras que puedes seguir en casa
  • Seguimiento cercano a la evolución de tu mascota